A veces se escucha que el viaje de turismo es comparable con el viaje de la vida. Me gusta usar esta metáfora para reflexionar sobre cómo vivir el próximo destino. O cómo hacer de tu vida, el mejor viaje.
El tema es poder estar donde sea que estés, en movimiento o quieto, creando tu propio hogar en este gran mundo, cada día, tal como quieras. Llevar tu casa contigo o traer el mundo entero a tu casa. ¿Cómo vivirás este viaje?
"No importa cuán lejos me vaya, ni la cantidad de tiempo ni los muchos países que recorra, siempre vuelvo a algún lugar"
Suena fácil cuando dicen que las respuestas están en nosotros, pero… ¿Cómo hacemos para acceder y que aparezcan con claridad, dándonos la certeza que necesitamos?
Pueden haber maestros o personas mágicas que nos cruzamos en el camino, que nos pueden ayudar. Sí, eso está! Pero siempre, el viaje es de uno con uno mismo. Un viaje de ida y vuelta constante.
En otras palabras, una relación recíproca de conocerte vos con el mundo y el mundo con vos. Poder estar afuera sin perderte de vos mismo, y al mismo tiempo poder estar con vos sin olvidarte de lo que pasa afuera. No perder tu espacio a donde sea que elijas llevarte en este mundo. Si pensamos que tu cuerpo es tu casa, y el mundo la casa de todos, ¿cómo podría cambiar tu forma de pensar?
Sin duda se necesita primero viajar en uno mismo para poder dar viajes mucho más placenteros en el exterior
ResponderBorrar